Cuéntanos tu caso

Violencia Física

Es una agresión a tu cuerpo. Puede incluir desde moretones, golpes, puños, empujones, patadas o otras acciones que dañen tu integridad física. Si reprimen tu movilidad, te encierran en casa, te amarran o no te dejan salir, también son casos de violencia física. Estas agresiones podrían llegar a causarte la muerte.

Violencia Emocional

Es aquella en la que te intimidan, te generan miedo, te amenazan, te gritan con palabras soeces, te humillan constantemente, te celan y no te dejan reunirte con tus seres queridos. Por aquí empiezan todas las violencias, destruyendo tu autoestima y bienestar emocional.

”Fue mi primer novio, el amor de mi vida. Lo conocí cuando tenía 16 años estando en el colegio mientras él tenía 23 años y ya trabajaba. Cuando yo cumplí 17 años nos fuimos a vivir juntos y ahí empezaron todos los problemas. Él me gritaba, me humillaba y jalonaba diciéndome que era una inútil con las labores domésticas. Tomé la decisión de volver a mi casa con mis padres. Él vino a buscarme a mi casa, pidiéndome perdón y prometiéndome que iba a cambiar su comportamiento conmigo. Le creí. Me regresé con él y ahí me quedé embarazada de mi primer hijo. A las semanas, ya no sólo eran gritos sino que empezó a golpearme porque yo no me quedaba callada cuando me insultaba. Mi padre me dijo que no podía volver a casa, que no me recibía. Entonces, le pedí ayuda a una tía en Pasto y me marché a escondidas con mi hijo. Allí me encontró y suplicó que volviera a casa. Yo le ví arrepentido y le creí. A los dos meses el infierno de los golpes se volvía a repetir cuando se enteró de que yo estaba buscando trabajo. ”No quiero que trabajes, tú encárgate de la casa”, me dijo. En ese tiempo me quedé en embarazo de mi segundo hijo e intenté irme por tercera vez. Y también me dijo que todo cambiaría. Era la última oportunidad que le daba. Como siempre, a los dos meses el infierno se repitió y me dió una paliza que me mando al hospital varios días. Después de ésta, me fui de casa y no he vuelto jamás. Él no me deja en paz. Me sigue manipulando diciéndome que me va a quitar a los niños o que yo soy la culpable de romper la familia.”

Violencia Sexual

Es un ataque contra tu integridad física y sexual sin TU consentimiento. Este tipo violencia puede incluir violaciones, penetraciones, tocamientos forzados, abusos o incluso, la esclavitud sexual. Si te obligan a desnudarte, a ver pornografía u abortar contra tu voluntad, también estas sufriendo de violencia sexual.

El acoso sexual son intimidaciones o insinuaciones constantes de carácter sexual realizadas por una persona en una posición de poder sobre ti. Pueden darse en el trabajo, en la calle o en lugares más cercanos a ti, como la familia o la escuela.

”Estábamos casados y teníamos 2 hijos en común. Él no quería que yo trabajara, quería que yo estuviera en la casa, haciendo los oficios y cuidando a los niños, y él respondía por los gastos. A él le gustaba tomar casi todos los fines de semana y cuando llegaba tomado quería estar conmigo, así yo no quisiera. No podía decir que no porque se ponía bravísimo… A veces llegaba borracho buscándome problema, y varias veces me golpeó porque yo le reclamaba que andaba tomando y no me daba lo que necesitaba para los gastos de los niños. En dos ocasiones se puso como loco y empezó a tirar y quebrar todo en la casa. La primera vez, me dió tal golpiza que no pude salir de la casa por varios días. En la segunda, estaba embarazada de mi hija. Me escondí con mi hijo en una habitación y nos tocó salirnos por una ventana a media noche porque me daba miedo que nos pudiera hacer algo.”

”Terminé con mi pareja porque era demasiado celoso, controlaba todos mis movimientos. No podía hablar con nadie, porque con nada se enojaba. Cuando le dejé me dijo que me iba a arrepentir y empezó a acosarme por whatsapp. Me cambié el número de celular por tres veces y siempre terminaba consiguiéndose mi nuevo número para seguir acosándome. Siempre se aparecía en todos lados a los que iba con mis amigas, buscándome problema e insultándome. Espiaba todo lo que hacía. Como persistí en mi negativa, decidió publicar fotos intímas de los dos en Facebook. Todo el instituto se enteró y empezaron los comentarios de la gente. Me sentía tan acosada, que lloraba todo el día y decidí retirarme de las clases por un tiempo.”

Violencia Digital

Este tipo de violencia se produce cuando una persona genera daños físicos, psicológicos, sexuales o económicos a otras personas con el uso de las nuevas tecnologías de la información, vulnerando principalmente su dignidad, libertad e intimidad. Las redes sociales son el medio más común para generar este tipo de violencia, especialmente a mujeres, adolescentes u homosexuales. ¿Algún desconocido te ha contacto por internet pidiéndote una foto desnuda? ¿Han publicado algún vídeo de tu vida sexual en Facebook? ¿Te han denigrado o humillado por tu orientación sexual en Instragram o Twitter? Entonces, estás viviendo violencia digital.

Violencia Patrimonial

Es el robo o venta de tus bienes personales, como por ejemplo, tu casa, tu moto u otro objeto de tu posesión sin tu consentimiento. Otras expresiones de la violencia patrimonial son negarse a que las herencias se asignen a las mujeres o adueñarse de sus propiedades de antemano.

Además, incluye la suplantación de tu persona en escrituras o documentos públicos para quitarte tu herencia, tu finca, tu empresa u otros bienes personales.

Violencia Económica

La violencia económica es la más difícil de identificar. Si controlan todos tus ingresos, manipulan tu dinero sin tu consentimiento o te lo proporcionan a cuentagotas, estas viviendo una situación que atenta contra tu bienestar económico. Este tipo de violencia implica una forma de control por parte de una persona hacia otra de una manera velada u oculta que puede llegar a restringir la satisfacción de tus necesidades básicas. Otros ejemplos muy comunes en el ámbito público son que no te acepten en un trabajo por ser adulta mayor o por estar embarazada.

”Teníamos una relación desde hacía 4 años. Al principio todo era muy bonito, él era muy cariñoso y se portaba muy bien conmigo. Eso sí, no le gustaba que saliera de la casa y ni que hiciera nada. Yo estaba estudiando y él mismo me traía y recogía cada día en el instituto. Poco le gustaba que tuviera amigas y mucho menos, amigos. Un día a la salida del colegio me vió hablando con un compañero y se enojó mucho. Cuando llegamos a casa, me jaloneo tan duro del brazo que me dejó varios morados. Me insultó y me tiró el celular contra la pared. Me lo dañó… Yo sentí mucho miedo y no sabía qué hacer. Después me dijo que yo lo hacía enojar por hablar con otros hombres.”

Cifras de violencia

0
Niñas son agredidas sexualmente al día
0
Casos de violencia de pareja reportados en 2017
0
Casos de abuso sexual a menores 2015 en en Putumayo

En qué estamos